sábado, 4 de setembro de 2010

Desenvolva uma percepção mais sutil e acurada

Desenvolva uma percepção mais sutil e acurada

Por Julio Cesar Tafforelli

Mindfuless é a capacidade de concientização de todos o dados perceptivos do monento presente.

Mindfulnes o também chamada de atençaõ plena pode ser mehor compreendida a traves da propia experiencia pois qualquer descrição del por mais acurada que seja nunca seria completa e correta

Quando vocêbserva ou escuta ago, ha um curtissimo periodo de toamada de consciencia queaconteze imediatamente antes de que você coceitualiza o que está acontecendo ou o objeto

Este curto momento de acurada percepção ao qual chamamos de mindfunes ou de atenção plena apece imediatamente antes de que você comence a pensar sobre o objeto ou situação.

Antes que que qualquer objeto o objeto na sua frente ou a situaão na qual se encontra de uma forma definitiva ha uma chance , que pode ser treinada e desenvolvida ,de ter um lampejo de percepção pura, isto é , não deturpada, por seu ego, suas emoçoes , os seus propósitos etc.

Este momento de perceção pura , que chamans de mindfulnes ou de atenção plena , é bem desfocado e muito tenue

Muito provavel que você tenha desenvolvido o habito de pular esta etapa percetiva e esteja acostuma a ir diretamente para a conceitualização do objeto ou coisa , colocando um rotulo nella e ficando assim em uma perceção congelada e num simbolismo definitivo

quarta-feira, 1 de setembro de 2010

Mindfulness no tiene una palabra equivalente en el idioma español pero podríamos traducirla como atención plena. Para alcanzar la conciencia plena debemos entrar a través de la relajación. Un verdadero desafío para esta vida acelerada de hoy día. Una manera de lograrlo es al modo en Krishna nos sugiere en el Bhagavad Gita, capítulo 2, esloca 38 (trad. Ed.Hastinapura):

“Aceptando por igual el placer y el dolor, la ganancia y la pérdida, el triunfo y la derrota, apréstate a la batalla. Así no caerás en error.”
Practicar la atención plena implica percibir la realidad como si se tratara de la primera vez, despojándose de cualquier expectativa previa. . Esto permite descubrir nuevos aspectos ya que cuando se observa algo con un prejuicio sólo se ve aquello que se espera ver. La atención plena es mirar la realidad con ojos recién estrenados, con ojos de principiante.

Cuando la información procedente de los órganos de los sentidos se abre paso a través de sistemas sensoriales hacia zonas cada vez más elevadas del sistema nervioso, se ve constreñida y modelada por la actividad nerviosa de extensas redes neuronales, que la filtran con criterios basados en la experiencia vital previa de cada sujeto.

En términos neurofisiológicos, esa influencia que nos filtra la percepción de la realidad ha sido bautizada por Engel, Fries y Singer (2001) como procesamiento de arriba abajo, en oposición al procesamiento de abajo arriba, que describe la entrada de información “fresca” desde los órganos sensoriales.

Hay amplia evidencia – escriben Engel, Fries y Singer (2001)-, de que el procesamiento de estímulos está controlado por influencias de arriba abajo que conforman poderosamente las dinámicas intrínsecas de las redes tálamo - corticales y crean constantemente predicciones acerca de los eventos sensoriales entrantes. ¨
Los procesos de arriba abajo poseen un alto valor para la supervivencia al facilitar una toma rápida de decisiones, necesarias para sobrevivir.

En ese proceso de clasificación de la información, que trata de hacer encajar todo lo nuevo en categorías y moldes viejos se pierde una gran parte del material entrante, precisamente la más novedosa, la que no se deja asimilar fácilmente a las categorías previamente establecidas.

El sistema impone una serie de filtros automáticos que resaltan los aspectos ya conocidos de la realidad y atenúan, o eliminan del todo, los aspectos novedosos de la misma.
Los procesos de arriba abajo son muy poderosos ya que como dice Siegel (2007), están respaldados por una conectividad neural muy potente –mucho más potente que la incertidumbre de vivir en el aquí y ahora.

La información del aquí y ahora (de abajo arriba) tiene, por tanto, muchas dificultades para hacer llegar a la conciencia su auténtico mensaje. Esa información entrante o primaria ha sido clasificada por Siegel (2007) en 8 sentidos o corrientes de información sensorial, clasificación muy útil, sobre todo a la hora de representarnos mentalmente la información que manejamos al practicar la atención plena.

Estos ocho sentidos son: los cinco órganos de los sentidos clásicos, la interocepción (incluyendo las sensaciones viscerales y propioceptivas), la comprensión de la mente (de la propia y de la ajena) y, por último, el octavo sentido, el relacional, que nos informa sobre la existencia de resonancia o disonancia en nuestras relaciones interpersonales.


Lo interesante es que podemos relacionar cada una de las ocho corrientes informativas, o aferentes (de abajo a arriba) con sus zonas cerebrales correspondientes. Los cinco sentidos tradicionales tienen sus áreas primarias en las regiones posteriores de la corteza cerebral (menos el olfato).

Las sensaciones interoceptivas implican a la porción somatosensorial de la corteza y las zonas medias prefrontales, junto con la ínsula, que mapea estados viscerales.

En los estados de auto-conciencia interviene la corteza prefrontal medial y en la elaboración de las relaciones interpersonales están implicados los circuitos de células en espejo y la propia corteza prefrontal medial.

En condiciones normales, toda esa riqueza informativa se ve restringida por las influencias de arriba abajo, que ejercen su papel simplificador y modulador a todos los niveles. Entonces los matices presente en los niveles sensoriales iniciales se va perdiendo a medida que los procesos de arriba abajo surten su efecto y asimilan su contenido informativo a categorías previamente determinadas.

La pregunta es cómo hacemos para desactivar el proceso de arriba abajo, para mirar la realidad con ojos de principiantes.

El mindfulness es la técnica que nos permite prestar una atención más plena a esas ocho corrientes de información que acceden al espacio de la conciencia. Al prestar una atención especial y detallada a la información entrante, comenzamos a dificultar el funcionamiento de los procesos de arriba abajo y favorecemos la llegada de más riqueza informativa a las instancias prefrontales.

El proceso de prestar una atención especial a cualquiera de las ocho corrientes informativas requiere que una parte del cortex prefrontal, concretamente la corteza prefrontal dorso-lateral (CPFDL) , se active al tiempo que recibe la información que está siendo privilegiada en ese momento.

A su vez al tener la atención dirigida a las corrientes sensoriales (con la participación de la CPFDL estamos implicando nuestra capacidad de auto-observación, es decir la metacognición que nos permite hacernos conscientes de los procesos mentales que están en marcha (y que implica la intervención de las zonas más mediales del cortex prefrontal, incluyendo la corteza órbitofrontal) entonces tendremos la oportunidad de flexibilizar la respuesta, desconectando, por decirlo así, la automaticidad que, se produce cuando dejamos que la corriente de arriba abajo module la respuesta. Esto se conoce como SODA; Si Observas, Desconectas la Automaticidad.

.Es interesante señalar que si la auto-observación se mantiene durante bastante tiempo (como la práctica cotidiana y constante de mindfulness permite), llega un momento en que realmente podemos ver o apreciar las características de los procesos de arriba abajo.


La auto observación, es decir la metacognición nos permite hacernos conscientes de los procesos mentales que están en marcha flexibilizando las respuestas y desconectando, la automaticidad con la que habitualmente nos manejamos.
Al desechar los juicios previos nos abrirnos a la novedad y aceptamos la incertidumbre.

La mente sin expectativa es como un observador que ve pasar las emociones pero no se implica con ninguna. De esta manera, la mente del observador va adquiriendo apertura, flexibilidad y paciencia. Simplemente, observa y aprende.
A nivel neurofisiológico está comprobado que el mindfulness estimula la zona prefrontal de la corteza que según Stuss y Benson (1986 ) funciona en tres niveles.

El primer nivel es el de integración y organización de la información procedente de otras regiones cerebrales posteriores, con la finalidad de formar representaciones cargadas de sentido.

La información integrada se refiere tanto a aspectos cognitivos, como afectivos y motores. El segundo nivel se encarga de lo que se denominan funciones ejecutivas, que son aquellas que dirigen y controlan las conductas integradas del organismo (especialmente en respuesta a situaciones nuevas), que requieren soluciones creativas y que no pueden ser afrontadas por los mecanismos automatizados de rango inferior. Y el tercer nivel se encarga de la auto-conciencia, de la conciencia del propio self y de la propia mente. En los últimos años esta función se ha ampliado también al conocimiento de la mente de los demás, la llamada tdreoría de la mente.

Según el Dr. Simon la práctica prolongada de mindfulness, produce cambios neurológicos duraderos en diversas zonas cerebrales cruciales para los procesos de integración, cambios que, yendo más allá de la actividad concreta que los provocó, acaban modificando una gran cantidad de comportamientos y formas de reacción del individuo, de manera que tienen un efecto multiplicador sobre su vida y sus relaciones interpersonales.

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Mindfulness” o “Atención Plena” Definiciones y aplicación al ámbito terapéutico


“¿Qué es exactamente? No hay una respuesta precisa, al menos no en palabras. Las palabras son elaboradas por los niveles simbólicos de la mente y describen esas realidades en las que el pensamiento simbólico interviene. Mindfulness es pre-simbólico. No está atada a la lógica.

No obstante, Mindfulness puede ser experimentada con bastante facilidad y puede se descripta, siempre y cuando se tenga en cuenta que las palabras son sólo dedos apuntando a la luna. No son las cosas en sí mismas.

La experiencia real está más allá de las palabras y por encima de los símbolos.

La atención plena es un proceso sutil que se utiliza en cada momento, el hecho de que este proceso se encuentre por encima y más allá de las palabras no lo hace irreal, sino todo lo contrario”. Ven. Henepola Gunaratana

Mindfulness es la palabra inglesa que significa sati en Pali, lenguaje de la psicología budista que se usa desde hace 2500 años. Podemos definir el término como la práctica de ser concientes, de la experiencia presente, con aceptación.

Estos 3 elementos son básicos, están irreductiblemente entrelazados en la experiencia de la atención plena y pueden ser encontrados en la mayoría de las discusiones sobre mindfulness tanto en psicoterapia como en la literatura budista.

El término puede ser usado para describir un concepto teórico, una práctica (como la meditación) y también un proceso psicológico.

Con respecto a la experiencia en sí, se puede realizar en muy distintos niveles, desde el tipo de práctica que se realiza en los monasterios, hasta su entrenamiento en nuestra agitada vida diaria en sí, en actividades como caminar, comer, respirar concientemente.

Simplemente la podemos ejercitar al preguntarnos: ¿Qué estoy sintiendo justo ahora? ¿Qué estoy en este momento presente? ¿Estoy realmente atento?


En realidad, el objetivo es que nos conduzcamos todo el día prestando plena atención. Vivir prestando atención a la realidad toda, a las personas con las que interactuamos, a la forma en que comemos, a cómo nos sentimos, cómo hablamos, cómo escuchamos, etc...

Cuando el término se traslada al ámbito terapéutico, las definiciones incluyen:

No juzgar: significa observar la experiencia lo que ocurre interna y externamente, tal y como es.


El concepto de “aceptación”, que se refiere a la disposición a dejar que las cosas sean como son, tanto las experiencia dolorosas como las placenteras; implica una aceptación que no incluye el sometimiento pasivo a las circunstancias, sino que promueve la empatía, la comprensión y desde allí el cambio psicológico.
Sabemos que la principal herramienta de cualquier terapeuta es el sí mismo, la cualidad de sus emociones, de su propio bienestar general.

La integración de Mindfulness en la psicoterapia surge a partir de una práctica continua por parte del profesional. No es posible incluir esta práctica sin que el terapeuta experimente por si mismo, en el marco de una práctica diaria personal y sostenida, lo que implica la observación ecuánime y disciplinada de los movimientos de la mente, las emociones y las sensaciones

Mindfulness se ha vinculado de distintas maneras en algunos tipos de psicoterapias y hay variada investigación en su aplicación al tratamiento de distintos trastornos: reducción del estrés, abordaje de los trastornos de personalidad límite, depresión, ansiedad, cáncer, dolor crónico, trastornos de la alimentación, etc.

REFERENCIAS

Germer, C.K., Siegel, R.D. y Fulton, P.R. (2005) Mindfulness and psychotherapy. Nueva York: Guilford Press.

“Mindfulness In Plain English”. Ven. Henepola Gunaratana

Atencion Plena

La atención plena


El cerebro humano es la estructura más compleja conocida por… bueno, por el mismo cerebro humano. Para programar sus tareas, sus cien millardos de neuronas (un uno más once ceros) se organizan en un número también enorme de módulos o circuitos neuronales, unas especies de microchips nerviosos, que permanentemente intercambian instrucciones en una asombrosa sinfonía de mensajes electroquímicos.

De esos módulos neuronales, unos, los que le ordenan acciones al organismo, se conocen como excitadores mientras que otros, los que impiden o controlan tales acciones, se denominan inhibidores.

Estos últimos son responsables tanto de parar cosas bloqueando los módulos excitadores como de autorizar su activación y definir la intensidad con la cual han de operar.


Para no atrofiarse, las neuronas requieren gimnasia. Las excitadoras se fortalecen con la repetición continuada de la tarea a su cargo; las inhibidoras se ejercitan mediante la práctica de la meditación de la atención plena (mindful meditation en inglés), frecuentemente referida como meditación budista.


Cuando un módulo inhibidor está al ciento por ciento de su facultad, su socio excitador se encuentra en cero, totalmente bloqueado; recíprocamente cuando uno inhibidor está en su nivel cero, el correspondiente excitador está a máxima capacidad.

El alumbrado de una habitación, por analogía, consiste de una lámpara “excitadora”, la función iluminadora, y un interruptor graduable “inhibidor” que decide tanto si envía o no electricidad a la lámpara como la intensidad con la cual quiere hacerlo.

Si la luz está apagada, el interruptor está cortando todo el flujo y bloqueando la función de la lámpara; si la luz está prendida, el inhibidor no solo está permitiendo el paso de la corriente sino que además está regulando el nivel de iluminación.


Los módulos inhibidores, en su mayoría, están permanente ocupados, a plena carga, bloqueando a sus contrapartes excitadoras las cuales, en consecuencia, se encuentran inactivas y quietas. Si así no ocurriera, enloqueceríamos en cuestión de segundos, pues nuestro cerebro intentaría hacer demasiadas cosas al mismo tiempo.


La armonía no es siempre perfecta y desafortunadamente la orquesta sinfónica cerebral se desafina con cierta facilidad.

Cuando los módulos inhibitorios hacen mal su trabajo y comienzan a permitir lo que deben evitar o a dosificar mal sus señales, entonces mente y cuerpo dejan de funcionar correctamente.

La glotonería, por ejemplo, resulta de trastornos en los módulos inhibitorios del apetito cuando, una vez estamos satisfechos y con el estómago razonablemente lleno, se abstienen de emitir oportunamente las órdenes de cerrar la boca.


Todas las adicciones —sean gula, lujuria, avaricia o alcoholismo— operan de manera similar. Y de la misma forma también operan las aversiones dañinas: El miedo es una señal nerviosa natural para que evadamos o enfrentemos peligros, señal ésta que debe apagarse tan pronto las amenazas se manejan o desaparecen. Si los módulos inhibitorios no paran las órdenes de alarma cuando los peligros ya han desaparecido, entonces desarrollamos pánicos o fobias recurrentes.

En las adicciones (los deseos descontrolados) y en las aversiones (los temores desordenados) se encuentra la raíz del sufrimiento; así lo enseñó el Buda. Los desórdenes mentales son una forma extrema de sufrimiento.


¿Cómo se ejercitan los módulos inhibitorios para que recuperen su forma correcta de operación? La meditación budista es una de las opciones. Los psicólogos cognitivos están exitosamente aplicando las técnicas de atención plena en el tratamiento de numerosos desórdenes mentales como las depresiones y los comportamientos compulsivos.

Así como la práctica continuada de crucigramas y sudokus fortalece los módulos excitadores de las habilidades mentales asociadas a estos pasatiempos, las técnicas de meditación ejercitan los módulos inhibitorios de apetitos y miedos y les devuelven su capacidad y flexibilidad bloqueadoras.


El sufrimiento emocional es lo que el Buda busca acabar. Sufrimos con el deseo y la búsqueda de lo que carecemos; cuando lo obtenemos siempre queremos más. Sufrimos también con lo que tememos y cuando nos deshacemos de la amenaza nos asustamos con cosas nuevas. Arrancando de raíz las adicciones y las aversiones se eliminan las ansiedades y las angustias.

El Buda, por supuesto, nunca habló de neuronas ni usó jamás la palabra psicoterapia.

Pero para el Sabio era claro que las técnicas de meditación que él recomendaba no solo apaciguaban la mente sino que aplacaban las reacciones condicionadas de las adicciones y las aversiones. Veinticinco siglos después las ciencias cognitivas están llegando a conclusiones similares.



Gustavo Estrada

Atención Plena

Mindfulness y estrés del profesional de la salud mental

Publicamos a continuación un artículo que nos han enviado el Lic. Martín Reynoso y el Dr. Máximo de la Vega, ambos del Equipo Mindfulness Argentina, en el que abordan el tema de los posibles beneficios que la práctica de mindfulness puede tener en los profesionales de la salud mental “para aliviar su estrés laboral y mejorar la empatía hacia el consultante”.

Nuevos abordajes en el trabajo con el estrés laboral de los profesionales de la Salud Mental: beneficios de la práctica sostenida de Mindfulness


Resumen:

Mindfulness (atención plena) es definido como la “atención intencional, momento a momento, sin reaccionar ni juzgar” (Kabat-Zinn, 1980, citado en Block-Lerner, Salters-Pedneault & Tull, 2005). Es una forma de atención consciente y ecuánime que reporta beneficios significativos en cualquier actividad que emprendamos.

La ciencia occidental se viene nutriendo de este aporte desde las últimas décadas del siglo pasado y la psicología en particular ha generado distintos modelos terapéuticos que utilizan mindfulness.

Un campo que también está siendo explorado en la actualidad es el de los profesionales de la salud mental que practican meditación mindfulness para aliviar su estrés laboral y mejorar la empatía hacia el consultante.

Ningún profesional de esta área de la salud escapa a la tensión cotidiana que significa estar en contacto con el sufrimiento de otra persona en el lapso de días, meses y años de su práctica profesional.

De todas formas, rara vez brindamos importancia a esta realidad ni tampoco solemos buscar alternativas viables que nos permitan protegernos de éste y otros factores estresantes.

Nuestro trabajo como equipo pionero de Mindfulness en la Argentina nos demuestra que, en el trabajo con psicoterapeutas que hacen el programa MBSR, los mismos alcanzan una comprensión y una aceptación de su estrés profesional que les permite realizar modificaciones significativas en la percepción y manejo del estrés.

Las primeras evidencias de estudios científicos van también en esa dirección y nos demuestran que la práctica sostenida mejora la empatía, la atención y comunicación interpersonal del profesional con su consultante.

Lambert & Barley estudiaron a psicoterapeutas que llevaban adelante una práctica de Mindfulness y demostraron que sus consultantes alcanzaban una evolución más auspiciosa que la de aquellos que no mantenían esa práctica.

Creemos que la práctica de Mindfulness puede transformase, en un futuro cercano, en una valiosa herramienta que nos proteja del estrés crónico y potencie nuestro rendimiento profesional.

Palabras clave: mindfulness, estrés laboral, profesionales de la salud mental, programa MBSR, factores estresantes, empatía, atención, ecuanimidad.


Abstract:

Mindfulness is defined as the “intentional attention, moment by moment, and nonjudgmentally” (Kabat-Zinn, 1980, cited in Block-Lerner, Salters-Pedneault & Tull, 2005). It is a conscious and equanimous attention that produces significant cognitive-emotional benefits whatever activity we face.

From the last decades of the past century, western science has been nourishing itself from its potential and particularly psychology has produced different Mindfulness therapeutic models.

Currently the field of the therapists who practice mindfulness to relieve themselves from stress and to improve their empathy toward consultants is being explored.

No mental health professional can avoid the tension of being in touch with consultant suffering throughout the days, months and years of his/her work.

Anyway, barely do we pay attention on this reality and, what is more, do not search for alternative ways that protect us from this and others stressful factors.

Our work as a Pioneer mindfulness team in Argentina reveals, in the mbsr programs with psychotherapists, that they reach a professional stress insight and acceptance that lead them to profound changes on stress perception and management.

First scientific evidences go also in this way, showing that sustained practice improves professional empathy, attention and interpersonal Communications with consultants.

Lambert & Barley´s (2002, cited in Fulton, 2005) studied the efficacy of the psychotherapists who practiced mindfulness persistently and showed they were more successful than those who did not practice at all.

We believe that the mindfulness practice can become, in the short time, in a helpful support in order to protect us from chronic stress and develop our professional performance.



¿Qué es Mindfulness?

Mindfulness (“atención plena”, su traducción más acertada) puede definirse como un tipo de atención “intencional, momento a momento y sin juzgar” (Kabat-Zinn, 1980, citado en Block-Lerner, Salters-Pedneault & Tull, 2005).

Es una actitud, una forma de estar presente con ecuanimidad sin sucumbir a la dinámica constante de nuestros pensamientos, sensaciones y emociones que impregnan cada uno de nuestros momentos.

Su práctica puede realizarse de manera formal e informal. La primera hace referencia a técnicas que se llevan adelante en un espacio y un tiempo de trabajo determinados y que permiten acceder a este tipo de atención. La segunda a la puesta en acción de esta forma de estar consciente en la vida cotidiana, es decir, en actividades como alimentarse, bañarse, caminar, trabajar, etc.

Este tipo de atención no reactiva, consciente y compasiva, alcanzó su cima en la figura de Siddartha Gautama (conocido vulgarmente como “Buda”), iniciador de una tradición religiosa y filosófica extendida por todo el mundo, el “budismo”, unos 2500 años atrás, si bien su práctica puede rastrearse mucho antes aún en los meditadores de la India.

Mindfulness constituye “la piedra angular del budismo” (Simón, 2007), pero no es exclusivo de éste. Cualquiera de nosotros ha experimentado instantes de conciencia ampliada, atención ecuánime y sereno estado emocional interno, quizás ante un paisaje que nos embelesa o una situación que nos conmueve positivamente.

El empuje de Mindfulness ha llegado incluso a la ciencia. Para Vicente Simón (2007) su aporte en la actualidad está relacionado con “la irrupción de prácticas meditativas orientales en la teoría y la práctica de la Psicología, de la psicoterapia y de la ciencia occidental”.

Atentos a esto, psicoterapeutas occidentales comenzaron a integrarlo a su trabajo profesional primero en forma asistemática pero luego, y observando los efectos beneficiosos de su práctica, al cuerpo teórico de distintos abordajes.

Los terapeutas cognitivos han ensayado distintos modelos terapéuticos que incorporan Mindfulness, tales como “Reducción de estrés basado en Mindfulness” (MBSR: Kabat-Zinn, 2003, citado en Simón, 2007), “terapia cognitiva basada en Mindfulness” (MBCT: Seagal, William y Teasdale, 2002), “terapia de aceptación y compromiso” (ACT: Hayes, Strosahl y Houts, 2005, citado en Simón, 2007) y los conductistas también, como Linehan (1993, citado en Simón, 2007) y su “terapia conductual dialéctica” (DBT).

Ya existe evidencia científica de la utilización de Mindfulness: la misma no sólo se circunscribe a sus efectos beneficiosos en estudios de casos en la medicina y la psicología sino también a cambios neurobiológicos registrados por modernos aparatos tecnológicos que monitorean la actividad cerebral de las personas en una forma dinámica. Siegel ha llamado a este campo en ciernes Neurobiología Interpersonal (Siegel, 2001, citado en Simón, 2007).

Aún resta mucho trabajo para brindarle un sólido estatus científico a Mindfulness, pero indudablemente estamos en presencia de una nueva puerta para impulsar el desarrollo de capacidades humanas solapadas o sin explorar.

Mindfulness y estrés

Jon Kabat-Zinn fue un visionario que integró Mindfulness, en la década del 70, a un programa psicoeducativo de salud.

En ese entonces (y aún hoy) la sociedad americana se encontraba atravesada por los efectos del estrés laboral y una amplia gama de patologías asociadas a éste se manifestaban de manera endémica y preocupante.

Kabat-Zinn inició su propuesta en el año 1979, en un sencillo espacio del Centro Médico de la Universidad de Massachusetts que con el tiempo se fue afianzando en esta unidad académica hasta adquirir fama mundial.

Hoy, el “Center for Mindfulness” es referencia inevitable para la formación de profesionales de la salud y de otras disciplinas que deseen establecer un puente entre la ciencia occidental y las prácticas orientales.

El formato original del programa MBSR (mindfulness based stress reduction) aún vigente, es de ocho encuentros de aproximadamente dos horas y media de duración, y una jornada de profundización de ocho horas un día sábado entre la semana sexta y séptima. Incluye también la entrega de soporte de audio (tres cd´s) para la práctica en el hogar y material bibliográfico.

En nuestro país, el programa de manejo y reducción de estrés (Mindfulness based stress reduction, MBSR) comenzó a transitarse en el año 2000 en Buenos Aires y hoy ya suma una década de intenso trabajo.

Mindfulness y estrés del profesional de la salud mental

Un aporte de la práctica de mindfulness que considero ampliamente beneficioso es el relacionado al profesional de la salud mental que lo incorpora a su vida cotidiana.

Bien conocido es el fenómeno de “burn out” en quienes estamos en contacto permanente con la sintomatología psicológica de nuestros consultantes y que acumulamos horas, días e inclusive años de trabajo continuo en la búsqueda de aliviar sus padecimientos.

¿Estamos preparados para semejante misión? ¿Tenemos firmes asideros donde mantener la ecuanimidad y el equilibrio mental?

La realidad parece indicarnos que naufragamos más de lo aconsejable en las aguas de nuestro propio sufrimiento y estrés, dificultando muchas veces un contacto profesional sano, atento y ecuánime con nuestros consultantes.

La desatención, el agobio, el aturdimiento y la insatisfacción atraviesan peligrosamente muchos momentos de nuestra práctica de consultorio, pero extrañamente poco se investiga o escribe sobre ello. Y aún más: ¡los efectos nocivos de estos síntomas parecen incrementarse en profesionales con más años de práctica en lugar de disminuir!

En nuestros programas basados en la meditación mindfulness observamos con satisfacción que aquellos psicólogos que se comprometen con una práctica cotidiana (que incluye ejercicios de reconocimiento de sensaciones físicas, emociones y pensamientos, ampliación de la experiencia sensorial y meditación de la atención plena entre otros) comienzan a hacer descubrimientos importantes con respecto a lo que los estresa, angustia y condiciona, transitando con singular éxito el doloroso camino que suele mediar en la recuperación de la salud integral mente-cuerpo.

Si nosotros nos beneficiamos de la práctica de la atención plena, seguramente podremos desarrollar con nuestros consultantes el factor más terapéutico de nuestro trabajo , cual es una sana empatía (lo que incluye atenderlo, escucharlo, respetarlo y aceptarlo plenamente).

Así, mientras más equilibrados permanezcamos más nos hacemos accesibles a nuestro interlocutor. Entonces: ¿qué esperamos para estudiar de qué manera desarrollar y potenciar estas cualidades/capacidades?

Lambert & Barley (2002, citado en Fulton, 2005) mencionan que las cualidades positivas del terapeuta que los consultantes valoran especialmente en su recuperación son la empatía, la calidez, la comprensión y la aceptación. Todas y cada una de ellas alcanzan un desarrollo importante con la práctica de Mindfulness. Los autores estudiaron a psicoterapeutas que llevaban adelante una práctica sostenida y demostraron que sus consultantes alcanzaban una evolución más positiva que la de aquellos que no mantenían esa práctica.

A todas luces estos avances y los que auspiciosamente puedan sumarse nos brindan una gran expectativa hacia la práctica de Mindfulness en beneficio de nosotros mismos, los profesionales de la salud mental y en beneficio de nuestros consultantes.

Referencias bibliográficas:

Barasch, M. I. (2005). Field notes on the compassionate life: A search for the soul of kindness. New York: Rodale.

Bien, T. (2006). Mindful therapy: A guide for therapists and helping professionals. Boston: Wisdom.

Block-Lerner, J., Salters-Pedneault, K. & Tull, M.T. (2005). Assessing mindfulness and experiential acceptance: Attemps to capture inherently elusive phenomena. En S.M. Orsillo & L. Roemer (Eds.), Acceptance and mindfulness-based approaches to anxiety (pp. 71-100). New York, NY: Springer.

Fulton, P.R. (2005). Mindfulness as clinical training. En C.K. Germer, R.D. Siegel & P.R. Fulton (Eds.), Mindfulness and psychotherapy (pp. 55-72). New York, NY: The Guilford Press.

Grepmair, L., Mitterlehner, F., Loew, T., Bachler, E., Rother, W. & Nickel, M. (2007). Promoting mindfulness in psychotherapists in training influences the treatment results of their patients: A randomized, double-bind, controlled study. Psychotherapy and psychosomatics, 76(6), 332-338.

Kabat-Zinn, J. (1994). Wherever you go, there you are: Mindfulness meditation in everyday life. New York: Hyperion.

Kabat-Zinn, J (2003). Vivir con plenitud las crisis. Buenos Aires: Editorial Kairós.

Kabat-Zinn, J. (2005). Coming to our senses. London: Piatkus Books Ltd.

Lambert, M.J. & Simon, W. (2008). The therapeutic relationship: Central and essential in psychotherapy outcome. En S.F. Hicks & T. Bien (Eds.), Mindfulness and the therapeutic relationship (pp. 19-34). New York, NY: The Guilford Press.

McClelland, D. C. (1986). Some reflections on the two psychologies of love. Journal of Personality, 54(2), 344–349.

Segal, Z., Williams, J., & Teasdale, J. (2002). Mindfulness-based cognitive therapy for depression: A new approach to preventing relapse. New York: Guilford Press.

Simón, V.M. (2007). Mindfulness y neurobiología. Revista de Psicoterapia, 17(66/67), 5-30.

Permalink: http://medicablogs.diariomedico.com/reflepsiones/2010/06/07/mindfulness-y-estres-del-profesional-de-la-salud-mental/

Autores:

* Lic. Martín Reynoso (Equipo Mindfulness Argentina. Área Psicología. Bs.As, Argentina. http://www.visionclara.com.ar/)

** Dr. Máximo de la Vega (Equipo Mindfulness Argentina. Director Área Médica. Bs.As, Argentina)

Fotografía: Flickr

Atebcion plena

La práctica de la ATENCIÓN PLENA

Entrenamiento en habilidades de Mindfulness para la reducción de la respuesta de estrés

Taller para padres de niños con TGD

La vida nos pone muchas veces en situación de aprender lecciones
importantes, y a veces definitivas, que atañen a nuestra existencia y la de
nuestra familia.

Esas situaciones críticas podemos considerarlas como una maldición o como una oportunidad para actualizar y desarrollar profundos y transformadores valores humanos, resultado de las respuestas que hemos podido ir respondiendo en contacto con esas situaciones críticas y exigentes.

Pueden cambiarnos y hacernos personas resentidas o infelices, o,
por el contrario, pueden ser oportunidades para el desarrollo de nuevas
perspectivas, más vinculadas con la amabilidad, la compasión y la bondad
amorosa.

La práctica de la Atención Plena nos puede servir de brújula en
ese camino, permitiéndonos un afrontamiento más eficaz de las situaciones a nivel físico, emocional y mental.

El término Atención o Conciencia Plena, Mindfulness, es un derivado del término Sati, que significa atención o conciencia, pero no una atención o conciencia ordinaria, sino atención correcta o completa.

Actualmente el término Mindfulness o Atención Plena se ha
conceptualizado de formas diversas:

Thich Naht Hanh: “Mindfulness es mantener viva la conciencia en
la realidad del momento presente “.

Kabat-Zinn: “La Atención Plena es una conciencia sin juicios que se
cultiva instante tras instante, mediante un tipo especial de atención abierta,
no reactiva y sin prejuicios en el momento presente ”.

Niapoteka Thera: “Mindfulness es la clara y resuelta conciencia de lo
que en realidad ocurre, a nosotros y en nosotros, en los momentos
sucesivos de la percepción”.

Aún se podrían añadir más definiciones, pero no añadiríamos una mayor comprensión de un proceso que es absolutamente experiencial y que implica a lo que somos realmente como seres humanos.

Algunas características de la Atención Plena o Mindfulness

1. Es una práctica de cultivar la atención y conciencia al momento presente (Meditación).

2. Es el proceso de ser consciente, centrado en el presente y sin
juicios.

3. Es un estado que implica cultivar estados esenciales no habituales
en nuestra mente: atención intencional, detenerse, percepción alerta,
sencillez, generosidad, control ejecutivo, no hacer, no esfuerzo, aceptación,
dejar ir, comprensión directa, etc.

Algunos beneficios de la práctica de la Atención Plena.

Los estudios ponen de manifiesto que la práctica de Mindfulness
produce cambios duraderos a corto, medio y largo plazo, en la estructura
interna del cerebro.

De hecho, el incremento de materia gris en zonas cerebrales implica neuroplasticidad. Estos cambios permiten una mejor integración de la información, una mayor flexibilidad de respuestas, y una reducción de las consecuencias negativas del estrés en nuestra salud física y emocional.

Mindfulness favorece la activación prefrontal izquierda del cerebro,
potenciando los estados de ánimo positivos. Favorece la ecuanimidad y
una mejor capacidad para hacer frente a emociones y situaciones negativas.
Desarrolla la calma, la empatía, la aceptación y la compasión.

Fortalece el equilibrio atencional, afectivo y cognitivo. Como expresa Siegel, mindfulness desarrolla una relación de amor sin temor hacia nuestra propia experiencia, la autocompasión, y de esto podemos deducir su tremendo valor terapéutico.

Es una herramienta muy útil para fomentar el bienestar psicofísico
de las personas en general, y de personas que sufren diferentes problemas o
trastornos físicos o psicológicos, ya que nos permite establecer una relación
diferente con lo que ocurre, sea dolor, pensamientos negativos, emociones
desadaptativas, conductas, sensaciones, problemas, etc. Potencia los
mecanismos inmunológicos y reduce el estrés, implicando una
autorregulación neuroendocrina.

Es decir, con la práctica de mindfulness estamos desarrollando una
perspectiva diferente hacia nosotros mismos y nuestra experiencia, esta
perspectiva se basa más en la empatía, la compasión y la amabilidad y conduce al organismo hacia el crecimiento y la complejidad en dos
sentidos: Diferenciación + Integración.

Contenido del programa

1. La importancia de la Atención Plena y algunos de sus
beneficios.

- Calidad de la mente / calidad de vida.
- Repercusiones a nivel físico y mental.
- Neurobiología de la Atención Plena.

2. La práctica de la Atención Plena (Mindfulness).

- Sentido y fundamentos.
- Requisitos y actitudes hacia la práctica.
- La práctica como un proceso.

3. La práctica de la Atención Plena a la respiración.

- El piloto automático.
- Modos de la mente: hacer o tener y Ser.
- Obstáculos en el proceso de la práctica.

4. El cuerpo como una ventana de la mente.

- Percepción y contacto con las sensaciones.
- Integrando una conciencia nueva del cuerpo y nuestra
relación con él.

5. Atención Plena y emociones.

- Conciencia e integración del proceso emocional.
- Estableciendo una relación diferente con nuestras emociones.
- Equilibrio emocional: empatía y resonancia.
- Autorregulación emocional.

6. Atención Plena a los contenidos mentales.

- La relación con nuestros pensamientos.
- Expectativas, juicios y creencias.
- La realidad como una construcción.
- Aprendiendo a relacionarnos con nuestros pensamientos.
- Relacionando pensamientos y sentimientos.

7. Atención Plena y potencial humano.

- Mindfulness y el desarrollo de nuestro potencial y nuestra
herencia evolutiva.

Para más información, ponedse en contacto con la Dra. Sonia Martínez,
directora del estudio.

Atención Plena

La psicología apuesta por ejercitar la atención y la aceptación del presente
Los profesionales usan la meditación para aliviar dolores y manejar emociones | Este tipo de prácticas influye en la capacidad de controlar emociones | El "mindfulness" también se emplea en la formación de directivos


Por si alguien tiene dudas, basta pasar un rato en un autobús e ir mirando. Hablar por teléfono, estudiar, conducir, conversar, besar, dormir. Todos esos verbos se suelen conjugar a la vez, al menos, de dos en dos, además de viajar. Es difícil encontrar a una persona que sólo viaje y mire.

Diccionario básico: conceptos y expertos

"MINDFULNESS"

Se traduce por atención plena. Es el término que marca esta psicología de inspiración oriental pero insertada en las neurociencias, las que dan categoría de evidencia científica a este modo de tratar y aliviar el sufrimiento humano.

LA MEDITACIÓN

La meditación que se usa como herramienta psicológica pretende un apercibimiento lo más completo posible de lo que ocurre fuera y en la propia persona. para lograr una distancia que permita observar, saber.

EL PRESENTE

Ese conocimiento consciente de cada cosa, sensación o pensamiento que ocurre se aferra al momento presente, otra de las palabras clave de esta línea de la psicología en auge. El presente es lo que hay, lo que existe, porque ni el futuro ni el pasado están en realidad. Y estar en presente ayuda a limitar el impacto del dolor, de las emociones, del sufrimiento.

LA RESPIRACIÓN

Contemplarse y notarse mientras uno respira parece a veces angustioso, pero superado ese momento, consigue anclarse, como no lo hace ninguna otra cosa, a la realidad y al presente. Es uno de los ejercicios preferidos de los tratamientos de atención plena (mindfulness).

Incluye observar cómo el estómago sube y baja al inhalar y exhalar. Si otra idea se cruza por la mente, se anota y se dejar para otro momento y se vuelve a la película de la propia respiración, notar sus cambios, cómo evoluciona...

DANIEL J. SIEGEL

Neurólogo de la Escuela de Medicina de Harvard y profesor clínico asociado de psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad California- Los Ángeles (UCLA). Investiga sobre la repercusión neurológica de ejercitar la meditación y muestra cómo se hacen visibles cambios en el cerebro.

Algunos de sus libros están traducidos al castellano bajo larguísimos títulos, como La mente en desarrollo: cómo interactúan las relaciones y el cerebro para modelar nuestro ser (Ed. Declee de Brouwer) y Ser padres conscientes: un mejor conocimiento y comprensión de nosotros mismos contribuye a un desarrollo integral y sano de nuestros hijos (La Llave).

Psicóloga norteamericana que emprendió en los años 80 el desarrollo de lo que llaman la tercera generación de la psicología, la llamada dialéctica-conductual.

Se dedicó especialmente al trastorno límite de la personalidad (un torbellino de emociones e impulsos en el que abundan las ideas suicidas) y a víctimas de estrés postraumático.

Vio que si sólo se buscaba un cambio en las emociones y pensamientos de sus pacientes no avanzaba gran cosa e introdujo un primer paso, la aceptación de que la realidad era la que era (no confundir con resignación) y, a partir de esa conciencia de la realidad, buscar los cambios. Inspiradora de la mayoría de las técnicas que se usan para este tipo de trastornos es profesora y directora de investigación de terapias clínicas en la Universidad de Washington.

Ha editado en castellano su Manual de tratamiento de los trastornos de personalidad límite de Paidós.

JON KABAT-ZINN

Médico clínico de la Universidad de Massachusetts que en los años setenta introdujo estas técnicas para tratar el dolor crónico y reducir el estrés. Es uno de los grandes divulgadores de estas aplicaciones. Sus obras más representativas son La práctica de la atención plena, editado por Kairós; Mindfulness en la vida cotidiana, de Paidós, o Llamando a tu propia puerta. 108 enseñanzas sobre la atención plena, también de Kairós.

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La multitarea está presente en la visita al médico, que da la sensación de escuchar a medias porque a la vez mira la historia clínica, apunta los síntomas, calcula la medicación y parece de paso estar con la cabeza en los otros pacientes que le quedan; en el ir a recoger a los niños al colegio o hacer la compra y de paso ir contestando mensajes telefónicos y encajarlo todo en el plan de extraescolares; en dar respuesta a llamadas y al correo electrónico en un dos por uno mientras la cabeza va preparando el siguiente contacto. Realmente difícil hacer una sola cosa cada vez.

En medio de este desasosegante entorno, la psicología empieza a apostar por parar, atender y meditar. La meditación como herramienta terapéutica. La atención plena, enfocando con intensidad el momento.

Ese modo de gestionar este malestar emocional y esta dispersión se llama mindfulness (atención plena) y bebe de la meditación oriental. "La meditación atenta es un método cognitivo, un entrenamiento mental experimental y no una práctica sectaria", aclara Isabel S. Larraburu, psicóloga, colaboradora habitual del Magazine y autora del libro Atención plena (editorial Temas de Hoy).

Esta línea de tratamiento psicológico, que se empieza a introducir en los años setenta pero que se desarrolla ya en este siglo, se utiliza especialmente en la reducción del estrés, en el trastorno límite de la personalidad, también para convivir con el dolor crónico y para evitar las recaídas en la depresión y también en el liderazgo en la empresa. "Es un método cognitivo que tiene como finalidad su aplicación en todas la esferas de la actividad cotidiana", describe Larraburu.

Las palabras clave de esta modalidad terapéutica son atención y presente. No pasar de puntillas y más o menos enterarse de lo que ha pasado a dos pasos de uno, sino quitarse los auriculares cuando uno corre por la acera y percibir claramente la propia respiración, los coches que le rodean, el árbol junto al que se pasa, los otros viandantes. Se trata de lograr una percepción intensa, atenta y presente. Y volver a ella cada vez que otro pensamiento se cruza.

En el mundo empresarial se lleva también el mindfulness. Psicólogos que asesoran en la dirección y gestión emplean cada vez más esta corriente.

En su caso, la atención plena se traduce en el fomento de la autogestión, la capacidad de escucha, de aceptación de críticas, en no tener miedo a cómo uno es, en ser capaz de admitir errores, en saber ver en qué es bueno cada uno de los que le rodean, en saber pedir ayuda...

"Los resultados de este liderazgo maduro se suelen notar en el clima de trabajo y la motivación y eso, influye en los resultados", señala el profesor de Dirección de Recursos Humanos de Esade Ceferí Soler.

En el terreno de los problemas graves de salud, como en trastorno límite de personalidad (TLP), se le considera uno de los tratamientos más eficaces porque da herramientas a personas hipersensibles a toda clase de estímulos y muy impulsivos para darse cuenta de lo que les pasa, aceptar que uno es así y no regodearse en su rabia, en su malestar, en su sensación de vacío.

El entrenamiento proporciona a los pacientes conciencia de lo que ocurre y cierta distancia de observación. "Es muy distinto pensar que eres horrible y gorda que darte cuenta de que te viene ese pensamiento y que es sólo eso, un pensamiento", explica la psicóloga Mónica Lavilla, experta en TLP.

El aprendizaje de esa atención plena incluye observarse a sí mismo y al entorno tal cual, sin emitir juicios. Intenta proporcionar herramientas para entender lo que les pasa, aprender a no juzgar ni juzgarse (importante, porque muchos TLP sufren intenciones suicidas), pensar con calma para decidir qué hacer y domar así una impulsidad que trastoca profundamente sus vidas.

También se emplea ante el dolor crónico, cada vez más en los enfermos de cáncer. El entrenamiento en la atención ayuda a delimitar el dolor como tal sin que este lo ocupe todo. Tomar esa distancia sobre lo que a uno le pasa da también posibilidad de decidir qué puede hacer para modificar el momento, relajarse, dar una vuelta, distraerse...

En un terreno más leve, una de las mayores fuentes de sufrimiento psicológico actual es probablemente la falta de adaptación rápida a los cambios.

Herederos de un modelo de sociedad con férreas estructuras (de pareja, de trabajo, de educación, de modelo social) lo más difícil es adaptarse a esos cambios a pesar de que la realidad en la que se está insertado es precisamente cambiante, y cada vez a mayor velocidad.

"La discrepancia entre lo que se cree que debería ser y lo que es suele ser el problema principal", señala la psicóloga Isabel S. Larraburu.

El tratamiento de ese sufrimiento pasa por ganar agilidad y flexibilidad frente a esos cambios y para eso también se usa la atención intensa. "Se trata de estar en el presente, percibirlo atentamente, notar cada cosa que nos rodea, identificar lo que nos pasa sin pretender reaccionar.

Esa atención intensa permite mirar lo que pasa con cierto desdoblamiento, como desde fuera, proporciona buena información y nos hace más ágiles". Sin dejarse llevar por cuentos de hadas o por ideas de lo que debería ser, sino observando y adaptándose a la realidad tal cual es.

"Hay días que se lleva bien que te miren como un ser raro", explicaba recientemente en Barcelona el filósofo suizo Alexandre Jollien, que vive con una parálisis cerebral.

"Y hay días que eso te hiere. Es algo a lo que te tienes que enfrentar cada día. Cuando aceptas que un día sí puedes afrontarlo y otros no resulta más fácil. Es la clave".